Conferencia: Mediación con una Nueva Consciencia

Creando espacios de Aprendiencia y conexión espiritual

Dra. María carolina Azuaje G.
Espec. Yelena Reverol R.

Las que creemos que aprender es una aventura llena de vida, creatividad y espiritualidad, sentimos que como Seres-Humanos hasta ahora, hemos perdido parte de la riqueza que se puede generar en estos espacios de aprendizaje.
Cuando nos paseamos por las formas como la mayoría de las universidades han generado conocimiento, descubrimos que sus métodos invitan a la memorización y al culto por autores o científicos ya reconocidos, lo cual dificulta que los aprendientes muestren todo su potencial para la construcción de nuevos conocimientos.

Estamos en conexión con propuestas como la Mediación pedagógica y otras, que enfatizan la construcción colectiva de conocimiento, que ven a los aprendientes como creadores de sus propios textos y teorías, así como capaces de elegir entre diversos espacios de aprendiencia, cuales están en mayor sintonía con sus estilos de aprendizaje, estas propuestas de formación representan saltos cuánticos hacia una nueva consciencia en la educación y resaltan la importancia de nuestro papel como Seres humanos constructores de nuestras realidades y nuestros mundos.

Al estudiar más detenidamente estas propuestas de Educación, sentimos que nos conectan con las lógicas no clásicas o de mundos posibles de las que nos habla Maldonado, C. (2013), donde la complejidad da una idea de pluralismo lógico, que permite que ideas contradictorias u opuestas dialoguen y puedan construir nuevas verdades,

¿Qué pasa cuando nos vemos como seres humanos, conectados como grandes colectivos que aprenden juntas?
La creencia de que es posible construir conocimiento colectivo, nos conecta nuevamente con este autor y su “Inteligencia de Enjambre”, donde los procesos de auto organización, responden a principios de aprendizaje y adaptación para que el grupo se beneficie como un Todo y lo diferencia del beneficio que generaría el individualismo o el egoísmo de actuar cada cual por su cuenta, invitándonos así a aprender de la naturaleza (Maldonado, C. 2013).

El tema que nos ocupa ahora es precisamente esta interconexión. Para nuestra mirada la Humanidad es un gran organismo vivo, que con el manejo de su energía, ha ido produciendo efluvia, o nubes de emociones y pensamientos debilitantes, que se encuentran vibrando en las atmósferas de nuestros países y generan culturas de oscuridad o campos mórficos basados en códigos de miedo, pobreza, carencia, culpa, miseria y dolor, todo lo cual ha llevado a la humanidad a vivir mundos de baja vibración y sentirse separada de este gran tejido cósmico que abarca todos los multiversos y posee una sabiduría ilimitada.

Para tener acceso a esa sabiduría, Tolle, E. (200x) nos dá una pista, cuando plantea que: el conocer profundo, que es la sabiduría, surge en el simple acto de prestar toda tu atención a alguien o a algo. La atención es la inteligencia primordial, la conciencia misma, disuelve las barreras creadas por el pensamiento conceptual, lo que nos permite reconocer que nada existe en y por sí mismo. Une el perceptor con lo percibido en un campo de consciencia unificado. La sabiduría cura la separación.

Salimos de un concepto de separación, cuando dejamos de sentirnos sólo humanos y nos vemos plenamente como Seres- Humanos, o sea, Almas y Espíritus viviendo vidas humanas. Pertenecemos entonces a una trilogía divina que forma parte de un Todo Mayor, un humano con un plan de vida que trae una historia familiar genética y ancestral, un Alma con su misión de vida y un Espíritu o Chispa divina que nos hace Uno con la Divinidad y con todo el tejido cósmico y sus manifestaciones, su creación.

¿Podemos potenciar estos espacios de aprendiencia de la mediación pedagógica, explicitando la conexión espiritual, como parte del desarrollo de una nueva consciencia multidimensional y cósmica?
Convencidas de que la educación puede ser la mejor aliada de la espiritualidad, lo primero sería entender el sentido de lo que hacemos y vivimos como seres-humanos educadores y aprendientes, desde esta perspectiva de la mediación, tal como diría Francisco Gutiérrez (1997), una educación con sentido educa protagonistas y se construye en una relación solidaria. Esto ratifica que el poder está dentro de nosotros y que las relaciones son nuestros mejores maestros en estos espacios de convivencia.

De igual manera e inspiradas por Gutiérrez, F. y Prado, C.(1997)nos atrevemos a parafrasear que la mediación pedagógica es una creación de espacios de aprendiencia donde el tratamiento de contenidos y formas de expresión de los diferentes temas, permiten hacer posible el acto educativo, dentro del horizonte de una educación concebida como participación, creatividad, expresividad y relacionalidad, para la construcción de conocimiento colectivo.

Si nos miramos como grupos de almas involucradas en procesos de aprendizaje-vida, podemos reflexionar y cambiar nuestra historia y la de nuestras familias, si hasta ahora han sido difíciles, llenas de dolor, enfermedades, pobreza y dificultades, utilizando toda la sabiduría que nos brinda la conexión con la divinidad, para construir y cambiar nuestros mundos compartidos, creando nuevos campos mórficos y generando resonancias energéticas de más altas vibraciones, que atraigan a nuestras vidas y las de nuestras familias, prosperidad y abundancia en todas sus dimensiones: Paz y Armonía, Amor y Relaciones, Salud y Bienestar y Dinero y Recursos Materiales.

¿Cuál es nuestra concepción de espiritualidad y cómo se puede vincular con la educación?
Partimos de la premisa de que somos seres humanos, es decir, un humano con su historia, una alma con su misión y un espíritu que és y nos conecta con la divinidad, podemos entonces entender que las almas son colectivos que aprenden en conjunto y en la relación con otras almas, entonces en estos espacios educativos podríamos generar las condiciones de conexión con este gran tejido de consciencia que abarca todo lo que es y existe en los multiversos para generar no sólo conocimiento intelectual sino sabiduría que podemos guardar en Aura o memoria del alma infinitamente.
En este camino donde un humano se reconecta con su espiritualidad, se encuentra con tres retos: alcanzar la serenidad, la armonía y finalmente la Paz. Para lograr una mejor comprensión de la dimensión de estos retos, tenemos que comenzar por aclarar que poseemos dos energías: la Energía Vital movida por el humano, con la cual genera emociones, pensamientos y creencias que construyen sus realidades y mundos y la Energía Divina vinculada al alma y al espíritu, que nos permite manifestar el poder de la divinidad en los mundos creados por nosotros.
Hasta ahora muchos humanos han usado su poder sobre la energía vital para generar emociones descontroladas de miedo, rabia, tristeza y con ellas pensamientos o creencias debilitantes, construyendo realidades y mundos difíciles de transitar, este camino espiritual invita a administrar nuestra energía emocional y mental con sabiduría, desde la consciencia que somos capaces de vivir comprendiendo que cada experiencia implica aprendizajes pendientes, con los cuales nos podemos conectar desde una emocionalidad descontrolada y sufrir, odiar, culparnos, quedarnos pegados del pasado y atraer dificultades, pobreza, dolor… o buscar con Serenidad, entendida como emociones y pensamientos controlados, que nos fortalezcan y nos reconecten con nuestro poder, la respuesta espiritual que nos ayudaría a crecer y avanzar.
Este buen manejo de nuestros cuerpos emocionales y mentales permite vivir con más frecuencia emociones de alegría, amor y estados de felicidad, gracia y paz. Además, nos eleva a dimensiones donde somos cocreadores de prosperidad y abundancia en todas sus dimensiones. Ahora podemos transitar nuestro Plan de vida como humanos, comprendiéndolo como proceso de aprendiencia y dejando atrás y ayudando a transmutar esta parte de la cultura humana debilitante y construir una nueva…
Alcanzada la serenidad, nos acercamos a la Armonía, entendida como el manejo equilibrado de la energía vital y la energía divina con fines de trascendencia, descubrir que somos Almas y Espíritus que tenemos Misiones de vida en este planeta, que no podríamos llegar a conocer, si no logramos algo de serenidad para alcanzar la vibración de conexión con altas dimensiones y manejar el poder de la divinidad en nuestros mundos, para generar bienestar a nosotros, nuestros linajes y la humanidad, en convivencia amorosa con el Planeta y nuestra Madre Gaia.

Serenas y Armónicas avanzamos hacia la Paz, renunciando a las ilusiones de individualidad, soledad y separación que como humanas hemos creado, activamos nuestra conexión permanente con la divinidad y sintiendo que somos UNO con Dios y con TODO lo que existe.

En esta la visión de camino espiritual, lleva a las Almas a entender que se separaron de la Fuente original como chispas divinas y están recorriendo su camino de regreso a Ella, a través de múltiples experiencias de aprendiencia-vida-servicio que desarrolla Sabiduría para otras y otros.

¿Cómo conectar esta nueva consciencia y su sabiduría en nuestros espacios de aprendiencia?
Cada espacio de aprendiencia se convertiría en un encuentro de Seres-humanos que desean reconectarse con su esencia, con otros seres humanos y con la divinidad, para lo cual se desarrollarían una serie de estrategias, que las podríamos dividir en tres grupos: primero, las vinculadas al desarrollo personal-espiritual, luego las que impulsan nuestras conexiones como grupos que aprenden juntos y finalmente las necesarias para reconectarnos con el tejido cósmico y la divinidad.

Para profundizar en desarrollo personal-espiritual comenzaríamos con visualizaciones y ejercicios de: activación de la consciencia divina, conexión con el mundo interno, desarrollo de la serenidad, movernos en consciencia a diferentes dimensiones y planos, ejercicios de centración de nuestros siete cuerpos, alineación de nuestros chacras y la energización correcta de nuestro cuerpo físico…

Para impulsar nuestras conexiones como grupo que aprende, utilizaríamos ejercicios de: Armonización nuestros espacios de aprendiencia, aceptación de los otros como espejos nuestros y reflejo de aprendizajes pendientes, creación de vínculos de amor consciente, fusión de nuestras mentes con la mente divina, energización de nuestros proyectos…
Las estrategias vinculadas a la reconexión con la divinidad son: Activación de nuestra conexión con la Fuente, Irradiación del corazón, activación el triángulo de cocreación…

De esta manera entendemos la mediación pedagógica como la creación de espacios de aprendiencia y conexión espiritual, donde se invita a la Incertidumbre, a la Vida y a la Divinidad, a construir colectivamente y en convivencia amorosa nuevos saberes, que no sólo nos cambien a nosotros, sino a la concepción de la Educación que queremos impulsar y al Mundo donde decidimos vivir, logrando así saltar a una Nueva Consciencia de nuestro poder como Humanidad.

Entonces invitamos a las universidades a que cocreemos juntos y juntas una nueva cultura donde la Educación sea aliada a una Espiritualidad vivida diariamente con plena Consciencia, donde los seres-humanos desarrollemos todo nuestro potencial, para alcanzar una convivencia armónica, con salud plena y abundancia ilimitada, contribuyendo así al salto de consciencia de la humanidad.

“Solamente cuando el Ser Humano desarrolle un camino espiritual que le permita conectarse con altas dimensiones, podrá su Alma recordar su misión y expresar de manera inmediata la sabiduría y poder, que ha logrado en su tránsito por diferentes mundos y sus Potencialidades, se Cristalizaran con su uso responsable al servicio de la Luz Divina”.
Canalización, Azuaje, M. 2019

Bibliografía
. Anderson, A. y otros, (1997) Una sola Conciencia. Enfoque holístico sobre el futuro de la humanidad. Editorial. Pax . México. S.A.
. Gutiérrez, F. y Prieto, D. (1992 ) La mediación pedagógica. Buenos Aires: Ciccus – La Crujía, 1999 (6ª ed., 1ª ed. 1992)
. Prado, C. y Gutiérrez, F. (1997). Pedagogía para la educación en derechos humanos. Editorial pec 1997.
. Maldonado, C. (2013). Significado e impacto social de las ciencias de la complejidad. Ediciones desde abajo. Colombia.
. Maldonado, C. (2017). Pensar. Lógicas no clásicas. Editorial Universidad El Bosque. Colombia.